Moniciones y Preces para el día de la Epifanía

EPÍFANÍA MONICIONES

 Monición de entrada

Hermanos: Como aquellos sabios de Oriente, también nosotros, guiados por la estrella luminosa de la fe, estamos aquí para postrarnos ante el Niño Jesús, y reconocer que Él es nuestro Señor, la Luz verdadera que ilumina a todo hombre. En la celebración  de la Eucaristía, Jesús, el Señor resucitado nos muestra la gloria del Padre y nos anuncia el día feliz de su vuelta donde se manifestará no en la humildad de nuestra carne sino envuelto con poder y gloria. Adoremos, pues este misterio que ahora se hace presente por la celebración de la fe.

 Monición a la primera lectura

 La palabra de Dios es la luz que guía nuestros pasos en medio de la oscuridad de la condición humana; y nos hace ser verdaderos adoradores de Dios que nos revela la salvación. Acojamos la buena noticia de la Salvación que va a ser proclamada.

  Monición a la segunda lectura

 Dios promete que todos los hombres serán adoradores de un mismo Dios, mientras tanto nosotros reconocemos su presencia salvífica en nuestro mundo y santificamos nuestro tiempo con la celebración de los misterios salvadores a lo largo del año. Después de la proclamación del Santo Evangelio escucharemos el anuncio de la fecha pascual en este año nuevo.

 

Monición a la procesión de dones

 Como en cada Eucaristía llevamos al altar los dones de pan y del vino sobre los se va a pronunciar la oración de acción de gracias, para convertirlos en el Cuerpo y la Sangre del Señor. El oro, el  incienso y la mirra, los regalos de los Magos, significan al mismo Jesucristo, que es lo que ofreceremos como sacrificio a Dios, por nuestra salvación.

También llevamos las tizas con las que bendeciremos nuestros hogares, acogiendo la presencia de Dios entre nosotros.

PRECES

 Hermanos, presentemos nuestras oraciones al Padre, que en este día santo ha manifestado su poder a las naciones, la salvación a los pueblos y a nosotros la luz radiante de su gloria.

1.   Por la Iglesia, extendida de Oriente a Occidente; para que, arraigando en todas las culturas, sea portadora de la paz y de la esperanza de Dios, y signo de salvación para todos los hombres y pueblos del mundo. Roguemos al Señor.

2.   Por todas las naciones; para que brille sobre las que todavía no han recibido la Buena Noticia de Cristo la estrella de la salvación. Roguemos al Señor.

3.   Por las iglesias y comunidades cristinas perseguidas, por la Iglesia de Egipto, para que el Señor premie el testimonio de la fe y haga fecunda la proclamación de la esparanza de salvación en medio de la persecución. Roguemos al Señor.

4.   Por todos y cada uno de nosotros, adultos y niños; para que todos podamos vivir la alegría profunda por el gran regalo de la salvación que nos ha traído Jesucristo. Roguemos al Señor.

 Escucha nuestras oraciones, Dios todopoderoso y eterno, y has que los que hemos conocido y adorado a tu Hijo, Rey y Señor de todos los pueblos, vivamos siempre como hijos de la luz. Por Jesucristo nuestro Señor.