Tiempo Ordinario

Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 ó 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo; sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este período de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario (NORMAS UNIVERSALES SOBRE EL AÑO LITÚRGICO Y SOBRE EL CALENDARIO Nº 43). En latín este periodo del año liturgico se denomina “per annum”, es decir, durante el año. El Tiempo durante el año recorre todas las enseñanzas y acciones de Jesús. Todo lo que hizo y explicó para comunicar a los hombres que el Reino de Dios habia llegado en su persona. El Tiempo Ordinario está dividido en dos partes. La primera, comienza después de la fiesta del bautismo del Señor y conclye la víspera del miércoles de ceniza. La segunda, se extiende desde el lunes después de Pentecostés hasta el domingo primero de Adviento.