Oraciones para orar con María cada día del mes

Para Orar con María durante todos los días de un mes. En especial para el mes de mayo

Autor: Pedro Manuel Merino Quesada. Pbro

Oraciones inspiradas en la Palabra de Dios, la tradición de piedad de la Iglesia y la liturgia

Al comenzar la oración

Señor, ábreme los labios R/ y mi boca proclamará tu alabanza.

Oración para todos los días:

Salve, por ti resplandece la dicha;
Resultado de imagen de virgen maria pinturaSalve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva.

Salve, oh cima encumbrada a la mente del hombre;
Salve, abismo insondable a los ojos del ángel.
Salve, tú eres de veras el trono del Rey;
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.

Salve, lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva;
Salve, por ti el Creador nace niño.

Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, ¡Virgen y Esposa!

Del himno Akáthistos

Conclusión de la oración

Santísima Señora, Madre de Dios; tú eres la más pura de alma y cuerpo, que vives más allá de toda pureza, de toda castidad, de toda virginidad; la única morada de toda la gracia del Espíritu Santo; que sobrepasas incomparablemente a las potencias espirituales en pureza, en santidad de alma y cuerpo; mírame culpable, impuro, manchado en el alma y en el cuerpo por los vicios de mi vida impura y llena de pecado;
purifica mi espíritu de sus pasiones; santifica y encamina mis pensamientos errantes y ciegos; regula y dirige mis sentidos; líbrame de la detestable e infame tiranía de las inclinaciones y pasiones impuras;
anula en mí el imperio de mi pecado; da la sabiduría y el discernimiento a mi espíritu en tinieblas, miserable, para que me corrija de mis faltas y de mis caídas, y así, libre de las tinieblas del pecado, sea hallado digno de glorificarte, de cantarte libremente, verdadera madre de la verdadera Luz, Cristo Dios nuestro.
Pues sólo con Él y por Él eres bendita y glorificada por toda criatura, invisible y visible, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de San Efren

Otra oración para todos los días: Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a ti, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de tu protección. Animado con esta confianza, a ti también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No deseches, oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas favorablemente. Amén.

LUNES:

Madre:

Hoy queremos dar gracias a Dios por los hombres que trabajan en paz y por los que construyen un mundo más feliz.

Sin embargo, sabemos que hay hambre en  el  mundo, que hay  guerras, …

niños, hombres y mujeres que sufren.

Pero también los hay que se sacrifican por ellos y los atienden,

que luchan contra el mal e infunden amor y esperanza en los débiles.

Madre:

Sabemos que cuando se ama de verdad, el sufrimiento es menos pesado de llevar, las injusticias retroceden y las rencillas se apagan.

Enséñanos a amar, a luchar  y a sonreír para que llegue a nosotros la paz y la amistad, para que florezca la esperanza en el corazón de todos y de cada uno. Amén

MARTES

Virgen Madre de Dios:

Enséñanos a creer como Tú has creído.

Haz que nuestra fe en Dios, en Cristo y en la Iglesia sea siempre serena y valiente.

Enséñanos a amar como amaste Tú:

Haz que nuestro amor a los demás sea siempre paciente  y respetuoso.

Haz que nuestra alegría sea auténtica y plena, para poder comunicarla a todos.

Amén.

MIÉRCOLES

Madre:

Acepta la ofrenda de mi vida…

Mi vida como una flauta, está llena de agujeros… pero tómala en tus manos de Madre.

Que tu música pase a través de mí  y llegue hasta mis hermanos, los hombres; que sea para ellos alegría sencilla de sus pies cansados y ritmo y melodía que acompañe su caminar. Amén

 JUEVES

Bendita eres. María, joven de alegre primavera;

Eres la nueva criatura según el plan original de Dios,

reflejo suyo, rotunda plenitud del bien; Virgen limpia para ser la Madre de Dios.

Bendita eres, María; joven entregada la Gran Amor que te reclama y colma tus anhelos, mujer que acoge a todos los hombres, paraíso de ternura con el corazón a punto cada mañana.

María: Madre de toda juventud:

Haz nuestros los valores e ideales que en Ti fueron alas para llegar a Dios.

Queremos sentirnos contentos cogidos de tu mano, igual que se siente un niño en las manos de su madre.

Amén.

VIERNES

Virgen María:

Eres feliz porque creíste que para Dios nada hay imposible.

Que nuestra fe se parezca a la tuya. Dijiste un “sí” que llenó toda tu vida, y confiaste de verdad en la Palabra del Señor: que aceptemos siempre lo que El nos pida.

Viviste unida a Jesús, fuiste pobre y sufriste con El; Ayúdanos a superarnos en la dificultad.

Amaste a Jesús como nadie le amó: por eso estás ahora tan cerca de El: que su amor abarque toda nuestra vida.

Estuviste con El al pie de la Cruz, y El te hizo Madre nuestra: concédenos ser vivir cada día más unidos a Jesús. Amén.

SÁBADO

Bajo tu amparo nos  acogemos,

Santa Madre de Dios;

no olvides la súplicas

que te dirigimos en nuestras necesidades;

líbranos siempre de todo peligro

¡Virgen gloriosa y bendita!

DOMINGO

 Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque Cristo,
a quien llevaste en tu seno, aleluya,
ha resucitado, según su palabra, aleluya.
Ruega a Cristo por nosotros, aleluya.

 LECTURAS MARIANAS PARA TODOS LOS DÍAS DE CUALQUIER MES EN ESPECIAL DURANTE EL MES DE MAYO

1 de Mayo

MARÍA ES LA MADRE DE DIOS

“Cuando la Virgen respondió que sí, libremente, a aquellos designios que el Creador le revelaba, el Verbo divino asumió la naturaleza humana: el alma racional y el cuerpo formado en el seno purísimo de María.

La naturaleza divina y la humana se unían en una única Persona: Jesucristo, verdadero Dios y, desde entonces, verdadero Hombre; Unigénito eterno del Padre y, a partir de aquel momento, como Hombre, hijo verdadero de María: por eso Nuestra Señora es Madre del Verbo encarnado, de la segunda Persona de la Santísima Trinidad que ha unido a sí para siempre —sin confusión—la naturaleza humana.

Podemos decir bien alto a la Virgen Santa, como la mejor alabanza, esas palabras que expresan su más alta dignidad: Madre de Dios”.

2 de Mayo

MARÍA ES LA CRIATURA MAS PERFECTA

“La llena de gracia, la que es objeto de las complacencias de Dios, la que está por encima de los ángeles y de los santos llevó una existencia normal.

María es una criatura como nosotros, con un corazón como el nuestro, capaz de gozos y de alegrías, de sufrimientos y de lágrimas. Antes de que Gabriel le comunique el querer de Dios, Nuestra Señora ignora que había sido escogida desde toda la eternidad para ser Madre del Mesías. Se considera a sí misma llena de bajeza: por eso reconoce luego, con profunda humildad, que en Ella ha hecho cosas grandes el que es Todopoderoso”.

3 de Mayo

LA TRINIDAD BEATÍSIMA Y MARÍA

“María, Hija de Dios Padre, por la Encarnación del Señor en sus entrañas inmaculadas es Esposa de Dios Espíritu Santo y Madre de Dios Hijo”.

4 de Mayo

LA FAMILIA DE MARÍA: LA TRINIDAD EN LA TIERRA

“No es por eso extraño que la Iglesia se alegre, que se recree, contemplando la morada modesta de Jesús, María y José. Es grato -se reza en el Himno de maitines de esta fiesta- recordar la pequeña casa de Nazaret y la existencia sencilla que allí se lleva, celebrar con cantos la ingenuidad humilde que rodea a Jesús, su vida escondida. Allí fue donde, siendo niño, aprendió el oficio de José; allí donde creció en edad y donde compartió el trabajo de artesano. Junto a El se sentaba su dulce Madre; junto a José vivía su esposa amadísima, feliz de poder ayudarle y de ofrecerle sus cuidados”.

5 de Mayo

LA INMACULADA CONCEPCIÓN

“¿Cómo nos habríamos comportado, si hubiésemos podido escoger la madre nuestra? Pienso que hubiésemos elegido a la que tenemos, llenándola de todas las gracias. Eso hizo Cristo: siendo Omnipotente, Sapientísimo y el mismo Amor, su poder realizó todo su querer… Es la explicación más clara de por qué el Señor concedió a su Madre, desde el primer instante de su inmaculada concepción, todos los privilegios. Estuvo libre del poder de Satanás; es hermosa—tota pulchra!—, limpia, pura en alma y cuerpo”.


6 de Mayo

LA ENCARNACIÓN: MARÍA SE CONVIERTE EN EL PRIMER TABERNÁCULO

“Si buscáis a María, encontraréis a Jesús. Y aprenderéis a entender un poco lo que hay en ese corazón de Dios que se anonada, que renuncia a manifestar su poder y su majestad, para presentarse en forma de esclavo. Hablando a lo humano, podríamos decir que Dios se excede, pues no se limita a lo que sería esencial o imprescindible para salvarnos, sino que va más allá. La única norma o medida que nos permite comprender de algún modo esa manera de obrar de Dios es darnos cuenta de que carece de medida: ver que nace de una locura de amor, que le lleva a tomar nuestra carne y a cargar con el peso de nuestros pecados”.15

7 de Mayo

MARÍA ES NUESTRO EJEMPLO EN LA VIDA ORDINARIA

“No olvidemos que la casi totalidad de los días que Nuestra Señora pasó en la tierra transcurrieron de una manera muy parecida a las jornadas de otros millones de mujeres, ocupadas en cuidar de su familia, en educar a sus hijos, en sacar adelante las tareas del hogar. María santifica lo más menudo, lo que muchos consideran erróneamente como intras cendente y sin valor: el trabajo de cada día, los detalles de atención hacia las personas queridas, las conversaciones y las visitas con motivo de parentesco o de amistad. ¡Bendita normalidad, que puede estar llena de tanto amor de Dios!”

8 de Mayo


EL NACIMIENTO DEL NIÑO DIOS

“Iesus Christus, Deus Homo, Jesucristo Dios-Hombre. Una de las magnalia Dei, de las maravillas de Dios, que hemos de meditar y que hemos de agradecer a este Señor que ha venido a traer la paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. A todos los hombres que quieren unir su voluntad a la Voluntad buena de Dios: No sólo a los ricos, ni sólo a los pobres!, ¡a todos los hombres, a todos los hermanos! Que hermanos somos todos en Jesús, hijos de Dios, hermanos de Cristo: su Madre es nuestra Madre”.17

9 de Mayo

MARÍA RECIBE A LOS PASTORES

“Es preciso mirar al Niño, Amor nuestro, en la cuna. Hemos de mirarlo sabiendo que estamos delante de un misterio. Necesitamos aceptar el misterio por la fe y, también por la fe, ahondar en su contenido. Para esto, nos hacen falta las disposiciones humildes del alma cristiana: no querer reducir la grandeza de Dios a nuestros pobres conceptos, a nuestras explicaciones humanas, sino comprender que ese misterio, en su oscuridad, es una luz que guía la vida de los hombres”.18

10 de Mayo

MARÍA PRESENTA A JESÚS EN EL TEMPLO

“Maestra de caridad. Recordada aquella escena de la presentación de Jesús en el templo. El anciano Simeón aseguró a María, su Madre: mira, este niño está destinado para ruina y para resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de la contradicción; lo que será para ti misma una espada que traspasará tu alma, a fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. La inmensa caridad de María por la humanidad hace que se cumpla, también en Ella, la afirmación de Cristo: nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos”.

11 de Mayo

MARÍA RECIBE A LOS REYES MAGOS

“Entrando en la casa, vieron al Niño con María, su Madre. Nuestra Señora no se separa de su Hijo. Los Reyes Magos no son recibidos por un rey encumbrado en su trono, sino por un Niño en brazos de su Madre. Pidamos a la Madre de Dios, que es nuestra Madre, que nos prepare el camino que lleva al amor pleno: Cor Mariae dulcissimum, iter para tutum! Su dulce corazón conoce el sendero más seguro para encontrar a Cristo”.
12 de Mayo

LA SAGRADA FAMILIA HUYE A EGIPTO

“El misterio de María nos hacer ver que, para acercarnos a Dios, hay que hacerse pequeños. En verdad os digo -exclamó el Señor dirigiéndose a sus discípulos-, que si no os volvéis y hacéis semejantes a los niños, no entraréis en el reino de los cielos

“Hacernos niños: renunciar a la soberbia, a la autosuficiencia; reconocer que nosotros solos nada podemos, porque necesitamos de la gracia, del poder de nuestro Padre Dios para aprender a caminar y para perseverar en el camino”.

13 de Mayo

VIDA OCULTA EN NAZARET

“Me gusta volver con la imaginación a aquellos años en los que Jesús permaneció junto a su Madre, que abarcan casi toda la vida de Nuestro Señor en este mundo. Verle pequeño, cuando María lo cuida y lo besa y lo entretiene. Verle crecer, ante los ojos enamorados de su Madre y de José, su padre en la tierra. Con cuánta ternura y con cuánta delicadeza María y el Santo Patriarca se preocuparían de Jesús durante su infancia y, en silencio, aprenderían mucho y constantemente de Él. Sus almas se irían haciendo al alma de aquel Hijo, Hombre y Dios. Por eso la Madre —y, después de Ella, José—conoce como nadie los sentimientos del Corazón de Cristo, y los dos son el camino mejor, afirmaría que el único, para llegar al Salvador”.

14 de Mayo

MARÍA PIERDE Y HALLA AL NIÑO JESÚS

“La Madre de Dios, que buscó afanosamente a su hijo, perdido sin culpa de Ella, que experimentó la mayor alegría al encontrarle, nos ayudará a desandar lo andado, a rectificar lo que sea preciso cuando por nuestras ligerezas o pecados no acertemos a distinguir a Cristo. Alcanzaremos así la alegría de abrazarnos de nuevo a Él, para decirle que no lo perderemos más”.

15 de Mayo

MARÍA EN LAS BODAS DE CANÁ

“San Juan conserva en su Evangelio una frase maravillosa de la Virgen, en una escena que ya antes considerábamos: la de las bodas de Caná. Nos narra el evangelista que, dirigiéndose a los sirvientes, María les dijo: Haced lo que Él os dirá. De eso se trata; de llevar a las almas a que se sitúen frente a Jesús y le pregunten: Domine, quid me vis facere?, Señor, ¿qué quieres que yo haga?”.

 

16 de Mayo

MARÍA JUNTO A LA CRUZ

“En el Calvario, junto al patíbulo, reza. No es una actitud nueva de María. Así se ha conducido siempre, cumpliendo sus deberes, ocupándose de su hogar. Mientras estaba en las cosas de la tierra, permanecía pendiente de Dios”.25

17 de Mayo

MARÍA, MADRE DOLOROSA

“Nuestra Señora escuchaba las palabras de su Hijo, uniéndose a su dolor: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Qué podía hacer Ella? Fundirse con el amor redentor de su Hijo, ofrecer al Padre el dolor inmenso—como una espada afilada—que traspasaba su Corazón puro”

18 de Mayo

MARÍA ES CORREDENTORA CON CRISTO

“Con razón los Romanos Pontífices han llamado a María Corredentora: de tal modo, juntamente con su Hijo paciente y muriente, padeció y casi murió; y de tal modo, por la salvación de los hombres, abdicó de los derechos maternos sobre su Hijo, y le inmoló, en cuanto de Ella dependía, para aplacar la justicia de Dios, que puede con razón decirse que Ella redimió al género humano juntamente con Cristo. Así entendemos mejor aquel momento de la Pasión de Nuestro Señor, que nunca nos cansaremos de meditar: stabat autem iuxta crucem Iesu mater eius, estaba junto a la cruz de Jesús su Madre”.

 

19 de Mayo

LA FE DE MARÍA

“Si nuestra fe es débil, acudamos a María. Cuenta San Juan que por el milagro de las bodas de Caná, que Cristo realizó a ruegos de su Madre, creyeron en El sus discípulos. Nuestra Madre intercede siempre ante su Hijo para que nos atienda y se nos muestre, de tal modo, que podamos confesar: Tú eres el Hijo de Dios”.

20 de Mayo

LA ESPERANZA DE MARÍA

“Nuestra Señora, hecha partícipe de modo pleno de la obra de nuestra salvación, tenía que seguir de cerca los pasos de su Hijo: la pobreza de Belén, la vida oculta de trabajo ordinario en Nazaret, la manifestación de la divinidad en Caná de Galilea, las afrentas de la Pasión y el Sacrificio divino de la Cruz, la bienaventuranza eterna del Paraíso.

Todo esto nos afecta directamente, porque ese itinerario sobrenatural ha de ser también nuestro camino. María nos muestra que esa senda es hacedera, que es segura. Ella nos ha precedido por la vía de la imitación de Cristo, y la glorificación de Nuestra Madre es la firme esperanza de nuestra propia salvación; por eso la llamamos spes nostra y causa nostrae laetitiae, nuestra esperanza y causa de nuestra felicidad”.


21 de Mayo

LA ORACIÓN DE MARÍA

“Supliquemos hoy a Santa María que nos haga contem plati vos, que nos enseñe a comprender las llamadas continuas que el Señor dirige a la puerta de nuestro corazón. Roguémosle: Madre nuestra, tú has traído a la tierra a Jesús, que nos revela el amor de nuestro Padre Dios; ayúdanos a reconocerlo, en medio de los afanes de cada día; remueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad, para que sepamos escuchar la voz de Dios, el impulso de la gracia”.31

22 de Mayo

LA PERPETUA VIRGINIDAD DE MARÍA

“La pureza, la humildad y la generosidad de María contrastan con nuestra miseria, con nuestro egoísmo. Es razonable que, después de advertir esto, nos sintamos movidos a imitarla; somos criaturas de Dios, como Ella, y basta que nos esforcemos por ser fieles, para que también en nosotros el Señor obre cosas grandes. No será obstáculo nuestra poquedad: porque Dios escoge lo que vale poco, para que así brille mejor la potencia de su amor”.32

23 de Mayo

MARÍA, REINA DE LOS APÓSTOLES

“Y si caminamos de la mano de la Virgen Santísima, Ella hará que nos sintamos hermanos de todos los hombres: porque todos somos hijos de ese Dios del que Ella es Hija, Esposa y Madre. Los problemas de nuestros prójimos han de ser nuestros problemas. La fraternidad cristiana debe encontrarse muy metida en lo hondo del alma, de manera que ninguna persona nos sea indiferente. María, Madre de Jesús, que lo crió, lo educó y lo acompañó durante su vida terrena y que ahora está junto a Él en los cielos, nos ayudará a reconocer a Jesús que pasa a nuestro lado, que se nos hace presente en las necesidades de nuestros hermanos los hombres”.33

24 de Mayo

MARÍA, AUXILIO DE LOS CRISTIANOS

“Somos aún peregrinos, pero Nuestra Madre nos ha precedido y nos señala ya el término del sendero: nos repite que es posible llegar y que, si somos fieles, llegaremos. Porque la Santísima Virgen no sólo es nuestro ejemplo: es auxilio de los cristianos. Y ante nuestra petición —Monstra te esse Matrem—, no sabe ni quiere negarse a cuidar de sus hijos con solicitud maternal”.

25 de Mayo

MARÍA, MADRE NUESTRA

“Te aconsejo (…) que hagas, si no lo has hecho todavía, tu experiencia particular del amor materno de María. No basta saber que Ella es Madre, considerarla de este modo, hablar así de Ella. Es tu Madre y tú eres su hijo; te quiere como si fueras el hijo único suyo en este mundo. Trátala en consecuencia: cuéntale todo lo que te pasa, hónrala, quiérela. Nadie lo hará por ti, tan bien como tú, si tú no lo haces”.

26 de Mayo

MARÍA ES EL CAMINO HACIA JESÚS

“María, a quienes se acercan a Ella y contemplan su vida, les hace siempre el inmenso favor de llevarlos a la Cruz, de ponerlos frente a frente al ejemplo del Hijo de Dios. Y en ese enfrentamiento, donde se decide la vida cristiana, María intercede para que nuestra conducta culmine con una reconciliación del hermano menor —tú y yo— con el Hijo primogénito del Padre.

“Muchas conversiones, muchas decisiones de entrega al servicio de Dios han sido precedidas de un encuentro con María. Nuestra Señora ha fomentado los deseos de búsqueda, ha activado maternalmente las inquietudes del alma, ha hecho aspirar a un cambio, a una vida nueva. Y así el haced lo que Él os dirá se ha convertido en realidades de amoroso entre gamiento, en vocación cristiana que ilumina desde entonces toda nuestra vida personal”.

27 de Mayo

MARÍA, MADRE DEL AMOR HERMOSO

“Porque eso es lo que explica la vida de María: su amor. Un amor llevado hasta el extremo, hasta el olvido completo de sí misma, contenta de estar allí, donde la quiere Dios, y cumpliendo con esmero la voluntad divina. Eso es lo que hace que el más pequeño gesto suyo, no sea nunca banal, sino que se manifieste lleno de contenido. María, Nuestra Madre, es para nosotros ejemplo y camino. Hemos de procurar ser como Ella, en las circunstancias concretas en las que Dios ha querido que vivamos”.

28 de Mayo

LA ASUNCIÓN: MARÍA ES LLEVADA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS

“María ha subido a los cielos en cuerpo y alma, ¡los ángeles se alborozan! Pienso también en el júbilo de San José, su Esposo castísimo, que la aguardaba en el paraíso. Pero volvamos a la tierra. La fe nos confirma que aquí abajo, en la vida presente, estamos en tiempo de peregrinación, de viaje; no faltarán los sacrificios, el dolor, las privaciones. Sin embargo, la alegría ha de ser siempre el contrapunto del camino”.

29 de Mayo

MARÍA ES REINA DEL CIELO

“Ella vive y nos protege; está junto al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, en cuerpo y alma. Es la misma que nació en Palestina, que se entregó al Señor desde niña, que recibió el anuncio del Arcángel Gabriel, que dio a luz a Nuestro Salvador, que estuvo junto a Él al pie de la Cruz

“En Ella adquieren realidad todos los ideales; pero no debemos concluir que su sublimidad y grandeza nos la presentan inaccesible y distante”.

30 de Mayo

MARÍA ES LA MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS

“Con su poder delante de Dios, nos alcanzará lo que le pedimos; como Madre quiere concedérnoslo. Y también como Madre entiende y comprende nuestras flaquezas, alienta, excusa, facilita el camino, tiene siempre preparado el remedio, aun cuando parezca que ya nada es posible”.40

31 de Mayo

LA VISITACIÓN: MARÍA CANTA DEL AMOR DE DIOS

“Dios se interesa hasta de las pequeñas cosas de sus criaturas: de las vuestras y de las mías, y nos llama uno a uno por nuestro propio nombre. Esa certeza que nos da la fe hace que miremos lo que nos rodea con una luz nueva, y que, permaneciendo todo igual, advirtamos que todo es distinto, porque todo es expresión del amor de Dios.

“Nuestra vida se convierte así en una continua oración, en un buen humor y en una paz que nunca se acaban, en un acto de acción de gracias desgranado a través de las horas. Mi alma glorifica al Señor -cantó la Virgen María- y mi espíritu está transportado de gozo en el Dios salvador mío; porque ha puesto los ojos en la bajeza de su esclava, por tanto ya desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones. Porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es todopoderoso, cuyo nombre es santo”.
AL FINAL DE CADA DÍA

Pidamos las gracias que deseemos alcanzar hoy por intercesión de nuestra Madre, María…

(1) Madre mía amantisima, en todos los instantes de mi vida, acúerdate de mí, miserable pecador. Avemaría.

(2) Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.

(3) Reina de cielos y tierra, sé mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.

(4) Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de tu Santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría

(5) Abogada y refugio de los pecadores, asísteme en el trance de mi muerte y ábreme las puertas del cielo. Avemaría.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 Oración final:

¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía! Yo me ofrezco del todo a ti; y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, oh Madre de bondad, gúardame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Madre, aquí tienes a tu hijo. Madre, aquí tienes a tu hijo. Madre, aquí tienes a tu hijo. En ti, Madre mía dulcísima, he puesto toda mi confianza y nunca jamás seré confundido. Amén

 

Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.

Oh dulce Corazón de María, sé mi salvación.